El sonido más grande de guitarra que he escuchado en un concierto salía de cinco pequeñísimos amplificadores, antiguos fender tweeds… ¿Magia? Sí, y además de la buena!
Los pelos de punta! La intensidad y las canciones (qué cantidad de clásicos-obras maestras) me noqueraon desde el primer minuto y así me quedé hasta el final de uno de los mejores conciertos de mi vida, si no el mejor. Neil Young pasó por Donosti.. Like a F”!$%·”% Hurricane. Mikel